Andalucía, una de las joyas de España

Con más de 1.100 kilómetros de costa y parques nacionales exuberantes, Andalucía se ha convertido en el destino preferido de muchos a nivel mundial, en especial sus ciudades emblema: Córdoba, Sevilla y Granada; cuyas espléndidas calles forman parte de la carta de recomendación de esta región española.

Es considerada la meca de vida social y cultural de España, además de poseer unos atractivos turísticos que dejan loco a cualquier visitante, incluso a los mismos ciudadanos, quienes valoran cada lugar que va desde ruinas romanas hasta hermosas cascadas que guardan en su interior secretos históricos increíbles.

Un pedazo de Roma en Andalucía: Si una de tus debilidades al momento de hacer turismo tiene que ver con la arqueología, pues esta region te tiene dos lugares donde podrás vivir esta experiencia. La primera es en Santiponce, donde se encuentran las ruinas de la ciudad romana de Itálica, allí se pueden visitar el antiguo anfiteatro romano y parte de algunas calles. Y luego puedes seguir von el Conjunto Arqueológico Baelo Claudia, que representan lo mejor de la arquitectura urbanística romana.

El Desfiladero de los Gaitanes: Se trata de un puente colgante, pegado a la pared de una montaña; este paso puede llegar a ser muy angosto, y no es pato para aquellos que sufren de vértigo, ya que tiene 100metros de alto. Si bien es cierto que ha estuvo cerrado por algunos años debido al mal  uso de los visitantes, al reabrir sus puertas se puede disfrutar de una vista estupenda y de un paseo que jamás  se podrá olvidar.

Un paisaje parecido a Marte: El río  Tinto que recorre la provincia de Huelva, tiñe el paisaje que lo rodea de tojo dando una sensación de haber viajado  a otro planeta. Su color tan peculiar se debe a la alta concentración de metales pesados. si vas de visita a este hermoso paisaje, puedes ir al museo y conocer un poco de la historia sobre cómo la minería transformó por completo a esta comarca.

Una caida de agua de 40 metros: La Cascada de la Cimbarra ubicada en Jaén, es un impresionante caudal de agua que baja por una pared de  40 metros de altura y forma parte de los secretos más preciados de los jiennenses. Su agua es  cristalina y bordeada por un ecosistema rico en plantas que enaltecen su belleza.